Contexto y problema detectado:
En el área de acabado de una planta textil, el proceso de pintura de pantalones se realizaba de forma manual y en un espacio abierto, lo que generaba riesgos de exposición a químicos, falta de uniformidad en el acabado y baja eficiencia en la producción. La operación carecía de un sistema de extracción, filtrado y control ambiental, incumpliendo con lineamientos de seguridad industrial y normas ambientales vigentes.
Solución implementada:
Se diseñó y construyó una cabina de pintura completamente sellada, con estructura metálica, aislamiento y sistema de ventilación controlado. Se instalaron sistemas de inflado de maniquíes mediante PLC y se incorporó un sistema de rociado químico semiautomatizado, manteniendo la intervención supervisada de operarios para garantizar precisión. La cabina integra iluminación industrial bajo norma, extracción con campanas de absorción y un sistema de cascada para neutralizar y filtrar el permanganato de potasio antes de su disposición.
Resultados obtenidos:
- Incremento de capacidad: de 16 a 20 maniquíes en operación simultánea.
- Reducción del tiempo de trabajo en un 5% por prenda.
- Eliminación de la exposición química del personal.
- Cumplimiento de normativas de iluminación, ventilación y control ambiental.
- Control de calidad uniforme en el acabado de todas las prendas.
Coordinación y ejecución:
El proyecto se llevó a cabo en coordinación con las áreas de producción, seguridad industrial y mantenimiento de la planta, optimizando el diseño para adaptarse al espacio disponible y a la secuencia productiva. La implementación se completó sin afectar la continuidad operativa, asegurando una transición eficiente hacia el nuevo sistema.